Licenciada en Ciencias de la Educación Inicial, con cuatro años de experiencia en educación infantil, especializada en metodologías efectivas y ambientes inclusivos que fomentan el desarrollo integral.
Diseña programas y actividades pedagógicas para promover el desarrollo integral de los niños en educación inicial.
Establece relaciones efectivas con niños, padres y colegas para crear un entorno de aprendizaje positivo.
Mantiene un ambiente organizado y motivador que favorece el aprendizaje y la participación activa de los niños.
Ajusta estrategias pedagógicas según las necesidades individuales y del grupo para maximizar resultados.
Unidad Educativa Bilingue Brisas del Rio
Licenciado/a en Ciencias de la Educación Inicial
En educación inicial para niños de 3 a 5 años, implementé un plan de enseñanza interactivo centrado en el reconocimiento de los colores y emociones, adaptado a su nivel de desarrollo. Esa actividad se llamó el viaje de los colores. Organicé el aula en pequeños rincones sensoriales, uno con pintura de dedos, otros con un bosque de colores y otros con tarjetas con caritas representativas a sus emociones, como triste, felices, enojados. Cada color estaba asociado a su emoción y a través de cuentos cortos y canciones con los niños exploraban estas relaciones. Durante la actividad, los niños no solo observaban, sino que participaban activamente, mezclaban colores con sus manos, imitaban expresiones faciales y contaban a su manera cómo se sentía. También hicieron juegos como buscar objetos de color indicado en el aula o agruparlos. Los resultados fueron muy positivos. Los niños mostraron entusiasmo, mayor participación y empezaron a nombrar los colores correctamente. Además, algunos lograron expresar emociones básicas con más claridad, lo cual es clave en esta etapa.
En educación inicial para niños de 3 y 5 años, implementé un plan de enseñanza interactivo creando el reconocimiento de colores y las emociones adaptadas a su nivel de desarrollo. La actividad se llamó el viaje de los colores. Organicé un aula pequeña con rincones sensoriales, uno con pintura de dedos, otro con bosque de colores y otro con tarjetas, con caritas, que representaban las emociones, como feliz, triste, enojado, etcétera. Cada color estaba asociado a su emoción y a través de cuentos cortos, canciones, las niñas exploraban estas relaciones. Durante la actividad, las niñas no solo observaban, sino también participaban activamente. Mezclaban colores con sus manos, imitaban expresiones faciales, contaban a su manera cómo se sentían. También hicimos juegos como buscar objetos de color indicado en el aula o agruparlos. Los resultados fueron muy positivos. Los niños mostraban el entusiasmo mayor participación y empezaron a nombrar los colores correctamente. Además, algunos lo lograron expresar emociones básicas como la claridad, lo cual es clave para esta etapa.